
AÑADA METEOROLÓGICA
Para entender esta cosecha es fundamental recordar la anterior, la 2022, como una de las más secas de nuestra historia en RODA, con 396 mm de precipitación, y como la más cálida, con una integral térmica desconocida hasta la fecha.
Las reservas en el suelo eran escasas y las lluvias de invierno no llegaban. La brotación fue débil, casi sin lloro previo.
Hielo importante en Cubillas con yemas a punto de brotación. Salió muestra en las cepas y los primeros calores madrugaron hasta el mes de abril. Prácticamente no llovió hasta el mes de junio en el que se recogieron alrededor de 100 mm. acompañados de tormentas de granizo.
Las granizadas afectaron a todos nuestros viñedos con daños desde el 10 hasta el 40%. Afortunadamente, al ser granizo temprano, no afectó a la calidad de la uva, aunque si a la cantidad.
Después de junio siguió sin llover durante todo el verano, con olas de calor sucesivas, llegando a final de agosto, en la cuarta ola, a superar los 42 grados de temperatura.
Llovió en septiembre retrasando las vendimias. Danas del Mediterráneo que entran en la península
Precipitación 475 mm
Integral térmica 1849, ligeramente por debajo de 2022
Zona de producción:
D.O.Ca. Rioja
Variedades:
Tempranillo y Garnacha tinta
Viñas:
Viñedos de la finca Perdigón y algunas parcelas vecinas.
Edad:
Viñedos viejos
Vendimia:
Manual con mesa de selección
Elaboración:
Sangrado del mosto flor mientras se encuban los depósitos, fermentación en barrica
Crianza:
15 meses en barrica de roble francés de segundo uso y 8 meses en botella antes de salir al mercado
Estabilización:
Por métodos naturales
Clarificación:
Por métodos naturales
Grado alcohólico:
14,5% Vol.
Presentación:
Caja de cartón de 6 botellas
Formato:
Botellas de 75 cl
Color:
Precioso color rosa-salmón, brillante.
Nariz:
Delicadísima y compleja, con frutas frescas y un ramillete de florecillas. Huele al frescor del rocío de la mañana sobre las flores silvestres. Su tiempo en madera pasa casi desapercibido, dejando un sutil recuerdo que se complementa con las notas terciarias de la crianza. Las frutas de hueso frescas: albaricoques, cereza y melocotón de viña, llevan al paisaje del viñedo. Queda la sensación de la sombra de un almendro amargo en flor y de matas de hinojo fresco, con notas minerales de la caliza de los suelos.
Boca:
Es voluminoso en boca, con la magnífica sensación de grasa y frescura al mismo tiempo. Coinciden destellos cítricos de pomelo y notas aterciopeladas y voluptuosas de cereza, melocotón de viña y flores, que terminan en una larguísima frescura. El tiempo en bocoy y en botella ha pulido sus aristas hasta dejar la finura, redondez y ligereza de un cristal trabajado por las olas del mar. El fondo floral juega entre las frutas y crean un paisaje delicioso, unido al recuerdo de la almendra amarga y el pomelo. Su fuerza retronasal permite volver a sentir todos los detalles de los aromas.
Un rosado que permite acompañar una comida completa, original, grande y capaz de envejecer durante décadas.












